jueves, 2 de junio de 2016

Z, de España

Tasa, de tributo? NO.
Tasa, de control de precios? NO.
Tasa, de coeficiente? NO.


Tasa, de taza? SI.

Y luego que por qué los españoles hablamos tanto con la z...
Quizás porque ustedes, amigos latinos, no la usan nunca, ni tan siquiera para escribir? :P

sábado, 21 de mayo de 2016

Tiempos Latinos

No hay mejor frase que ésta para explicar lo que viene siendo un “tiempo latino”.


Uno no sabe si el amigo latino va a regresar en minuto y medio o por el contrario, se va a demorar hora y media. Pero aquí no está el quid de la cuestión. Lo importante amigos, es que aunque sea minuto y medio, uno vuelve a los quince minutos y ahí sigue intacto el cartel. Una hora más tarde, más de lo mismo. En este punto, uno deduce que el cartel hace referencia a hora y media en vez de a minuto y medio. Todo cobra sentido. Sin embargo...

Hora y media después... Ahí sigue quietecito, sin moverse, el mismo cartel.
Dos horas después…       La historia continúa.
Tres horas después…      Uno ya ni sabe lo que puede pasar.

Y a esto es a lo que le se le llama un tiempo latino, dónde los segundos se convierten en minutos, los minutos en horas y las horas en días ;)


Y no con esas, hay algunos latinos que tienen mucho, pero que mucho arte, cuándo se trata de tiempos. Y aquí va la anécdota...

Ruta: Cuzco (Perú) - Copacabana (Bolivia)
Compañía: Huayruro
Precio: 60 PEN (16€)
Duración: 12h
Hora: 22.30h

22.15h: Hago el embarque y llego al andén.
22.16h: Entrego mi mochila al conductor.


C: A estas horas no se llega!
I: Perdona?
C: Tienes que venir antes, es tarde ya!
I: Pero si son las 10.15PM aún...
C: El embarque era a las 10PM!
I: Pero faltan 15 minutos para que salga el bus no?
C: Estás tarde!
I: Pero si quedan 15 minutos todavía...
C: Qué estás tarde!
I: (Pensamiento: Mira, deja, lo que tú digas, ale a tomar viento con la hora de las narices...)

22.30h: Hora de salida del bus.
22.35h: Motor apagado, silencio.
22.45h: Conductor desaparecido.
22.55h: Continúa la espera.
23.00h: Arranca el bus.


CON DOS COJONES!
No sólo se retrasa el bus media hora (pa' variar) sino que para colmo, me echan la bronca por llegar quince minutos antes. Hay que tener los huevos grandes y gordos! Gordos pero que muy gordos! Olé olé y olé!

domingo, 15 de mayo de 2016

Carnicerías Latinas

Nunca pensé que entrar en un mercado pudiera “dar miedo” pero en América Latina, visitarlo la primera vez me puso los pelos de punta.
Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia… Todos siguen el mismo patrón. Un mix de puestos variopintos, restaurantes, bares, fruterías, tiendas… todos ellos con un aire local, muy local, acompañado de una higiene cuál dudosa, moscas volando y perros callejeros que se pasean intentando pescar algo de comer. En este punto, el visitante debe dejar de lado ese mínimo de limpieza y disfrutar de todo aquello que ven sus ojos, por surrealista que sea. 
Definitivamente, no es un lugar apto para todos los públicos. A mí personalmente, me gusta, me gusta tanto que me encanta. No tanto por la higiene, sino por lo auténtico y único que puede llegar a ser un paseo por los callejones de estos mercados locales.


No obstante y después de haber visitado muchos de ellos, hay una cosa que me repele y me sigue dando asco, mucho asco: carnes y pescados colgados durante todo el día sin refrigerio alguno, rodeados de moscas atraídas por ese olor rancio de carne seca, que vete tú a saber si son frescas del día. 


Cabezas de vaca en el suelo, suelos sucios, enangrentados, perros rondando…
Después de meses y meses en estas tierras, me he tenido que adaptar a las situaciones y formas de vida de este continente, con mejor o peor sonrisa pero a esto, sigo sin poder… Comprar carne aquí? Se necesita mucho valor! O sino, muchos cubatas!

lunes, 2 de mayo de 2016

Isabella: Muro de las Lágrimas

"Lo que empieza mal, acaba bien…"

Fecha: 21-03-2016
Hora: 10AM
Localización: Isla Isabella (Galápagos)
Historia: Tras finalizar la II Guerra Mundial y retirarse las tropas estadounidenses, el gobierno ecuatoriano decidió formar una colonia penal en la isla llevando a los presos más peligrosos del país y obligándoles a trabajos forzosos. Uno de estos trabajos consistía en construir un muro con sus propias manos de roca volcánica. Cada día, debían cargar las rocas durante largos e interminables kilómetros bajo el fuerte sol, mal alimentados y deshidratados. Y fue esto, junto a que el muro caía sobre ellos, lo que provocó cientos de muertes.
Transporte: Bicicleta
Distancia: 10km
Alquiler: Bike House
Precio: 10$


Llego a la tienda a alquilar mi bici y me dicen que tengo que esperar una media hora, que tienen que prepararla. En este punto me pregunto cómo una tienda especializada en alquiler de bicicletas no tiene las mismas ya preparadas, es más, necesita 30 minutos para preparar una… En fin, cosas latinas, me tomo un café mientras tanto y listo.

Media hora más tarde... 
Vuelvo yo feliz a por mi bici cuándo al entrar por la puerta de la tienda, un gringo se está llevando la misma al grito del dueño “Es que pensaba que ya no venías!”. Perdona? Pero vamos a ver... Si me dijiste que… 30 minutos… 
En fin, aquí ya ni me pregunto nada porque para qué, me limito a esperar de nuevo, algo que es bastante recurrente por estas tierras latinas.

Una hora más tarde... 
Ya puedo ponerme en rumbo con una bici segundo plato, viejita y de cadenas oxidadas, olé! No pasa nada, el paseo es hermoso. Mar a un lado, isla al otro. Playas, pozas, lagunas, vistas increíbles. Pájaros, flamencos, iguanas marinas, terrestres, tortugas gigantes y demás animalitos tropicales.


Paseo hermoso bajo un sol abrasador.
Primera hora bien, llevo agua, gorra y me quito la camiseta.
Segunda hora no tan bien, empieza la cuesta arriba bajo un sol soporífero dónde no hay sombra alguna con el añadido de no poder quitarse más ropa…
Y es aquí dónde hago honor a mi nacionalidad española, esos que nos cagamos en todo. Y me cago en los retrasos latinos, me cago en la bici, el señor de la tienda, el gringo ladrón y en todo lo que se menea!


Media hora más tarde... 
El gringo de vuelta, rojo cómo un tomate, sudando, con cara de pocos amigos, caminando, llevando a rastras su bici pinchada. 3h de vuelta de camino bajo ese sol horroroso que te chamusca enterito, pobrecito mío. Uiiii la virgen, de la que me he librado! 
Continuo mi camino, cuestas y más cuestas, sol abrasador que me tiene la cabeza mareada y el cuerpo destrozado pero no importa. Esto ya no importa. Haber empezado hora y pico más tarde tampoco. Todo ello con tal de que sólo se pinche una bici. Mi primera bici…

Conclusión:
Lo que empieza mal, acaba bien.
Al mal tiempo, buena cara.
No por mucho madrugar, amanece más temprano.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Gusto con sarna, no pica.

martes, 1 de diciembre de 2015

Puerto Viejo: Pura Vida

"Nadie que haya conocido Puerto Viejo habrá quedado indiferente. Ni podrá olvidarlo jamás.
Situado en la costa Caribe de Costa Rica, este pueblo de casas de madera y densa vegetación selvática mira a un mar de corales y turquesas, desde playas que desbordan cocoteros y almendros tropicales. Poblado por negros de distinto origen, entre los que predomina el jamaiquino, es también punto de encuentro comercial y de abastecimiento para los indígenas de la zona, talamancas y bribis. También se han ido instalando a lo largo del tiempo latinos provenientes del Valle Central. Y, casi desde el principio, una familia de origen chino.
Por supuesto que ya no es el mismo de hace unos años. Su aislamiento se fue rompiendo a fuerza de puentes y del camino que, salvo las destrucciones provocadas por los frecuentes huracanes, tormentas tropicales y terremotos, permite llegar a él desde Puerto Limón, capital de la provincia atlántica, sin mayores emociones que otras causadas por el hombre.
Un día, no hace mucho, llegó también la electricidad, y con ella cambiaron más las cosas que en cien años de historia. Fueron cada vez más los turistas que descubrían su cautivadora magia y quedaban atrapados por la fascinación del lugar y de sus pobladores.
No es Puerto Viejo lugar fácil, ni de accesos ni de estadías. Su fuerza es tan grande que te arrastra, y debes tener una buena dosis de sensatez para no quedar atrapado por sus peligrosos encantos, que pueden llevarte a perder la cabeza, a dejarlo todo sin pensarlo demasiado y plantar tu tienda para siempre. Y aunque no todos lo logren, son muchos los que lo intentan.
Y parte de los encantos que te atrapan tienen forma humana. Y nombre y apellidos. Suelen ser los más difíciles de resistir, pueden seguirte fuera del lugar y convertirse en un dato importante de tu vida.
Ese Puerto es uno de esos lugares del mundo que los viajeros reconocemos de inmediato. Uno de esos lugares que te transporta a selvas y lugares dónde el calor y la humedad dominan por encima de la razón, y por tanto, los sentimientos sobre las reglas, las emociones sobre las certezas, las ganas de vivir sobre las normas, que tantas veces y en tantas latitudes convierten nuestras vidas en una sucesión de acciones previsibles, definibles, calificables, juzgables y sujetas a la crítica y la censura.
Uno de esos lugares que es pura vida."



La verdad es que podría decir y escribir mil cosas de Puerto Viejo pero no creo que ninguna sea mejor que la del libro que me trajo hasta aquí. Con esto podría concluir mi post de Puerto Viejo porque la verdad, no se puede describir de mejor forma. Sin embargo, para que Josema no me denuncie por copyright, habrá que darle un toque Irma. Cinco frases serán suficientes para confirmar ese “lugar pura vida”.


Puerto Viejo, ese rincón que me ha tenido enamorada de Costa Rica durante años y años si tan siquiera conocerla.

Mi último destino, mis últimos días en tierras ticas, mi último sabor de Costa Rica... 
Que me acelera el corazón nada más bajar del bus, sentir su aroma y pisar por fin su suelo.

Pueblo de calles pavimentadas, lleno de locales, tiendas, puestos y restaurantes. 
Turístico, demasiado. 
Decepción los primeros minutos, atracción el resto de la vida.
Lugar dónde me dicen que jamás querré marchar. 
Y es cierto. 
Ese encanto, esa magia, esa autenticidad por encima de lo turístico, me arrastra, me atrapa, me engancha…
Puerto Viejo, aquel que jamás olvidaré y siempre querré volver.


domingo, 22 de noviembre de 2015

Pacífico Tico: Playas

28 Septiembre...
... 20 Octubre

19 días
5 ciudades
10 pueblos
34 playas

Decenas de transportes
Cientos de kilómetros
Miles de paisajes
Millones de recuerdos


GUANACASTE

Del Coco
Flamingo

Brasilito

Conchal

Tamarindo, Punta el Medero, Langosta

Avellana, Bonita, Mansita


Ostional, San Juanillo

Pelada, Nosara, Guiones

Garza

Barrigona
Sámara, Carrillo


PUNTARENAS

Hermosa, Cocal
Carmen, Santa Teresa
Mal País, Mar Azul, Cuevas
Montezuma, Playa Grande


PACIFICO CENTRAL

Espadilla, Playitas, Herradura

Espadilla Sur, Manuel Antonio, Escondida

TOP 5
1. Sámara/Carrillo
2. Conchal
3. San Juanillo
4. Espadilla/Manuel Antonio
5. Hermosa/Santa Teresa

Desgracia la mía que top 1 y 5 se queden sin fotos:
móvil roto, fotos dentro, wifi malo, no backup...

lunes, 9 de noviembre de 2015

Montezuma: Rasta Love

Montezuma, Costa Rica, Pura Vida.
Montefuma, Coca Rica, Pura Birra.


Montezuma, pueblo del Pacífico costarricense conocido más por Montefuma y no precisamente porque la gente fume muchos pitis :)
Pueblo bohemio, hippie, fumeta... Vamos lo que viene siendo "perro flautilla".
Rollo rastafari, reggae, Bob Marley, lleno de puestecitos callejeros cuyo lema es vive y déjate llevar. Me hace mucha gracia que cada dos por tres me hayan insistido en esta frase cuándo están más fumaos que Peter en un búnker de marihuana jajaja es verdad ;)


Pues después de esta descripción, es aquí dónde yo, lista y hábil dónde las haya, pruebo el couchsurfing por primera vez en mi vida, en casa de un rastafari. A día de hoy me sigo preguntando si no tenía otro sitio mejor dónde experimentar mi primera vez, así soy yo... La verdad es que no se muy bien si es que soy tonta del culo y me falta un hervor o no sé, quizás es que simplemente soy una ingenua y esperaba una casa normal con al menos un sofá para dormir. Había pasado por alto que me alojaba en casa de un rastafari, detalle cuál menos importante.
Pues bien, allí que llego yo con la mejor de mis sonrisas resultando ser la casa un cuarto con un baño y una mini cocina, dónde mis maletas ocupan el espacio restante. No importa, soy pequeña. Seguimos adelante. Una sola cama. Olé. A compartir con el anfitrión y una amiga suya que está de visita. Shock. Por si no era suficiente, a ello se le suma un señor mayor que duerme en un colchón que se saca debajo de la cama. Me falta na y menos para marcarme, allí mismo encima de la cama, un flamenco y to. Y déjate llevar me dicen una y otra vez... Mira que son cachondos estos rastas. Y yo, que me considero una persona adaptable más o menos a cualquier plan o tipo de situación, estoy al borde de un ataque de nervios, cómo dice Almodovar y sus mujeres. Hablando claro, lo veo más negro que los cojones de un grillo...


Punto 1: dormir con dos personas que no conozco de nada y un abuelito a mis pies, mucha gracia lo que se dice mucha gracia cómo que no me hace, que yo ya tengo una edad para tanta aventura...
Punto 2: dormir en un cuarto que está abierto y entra y sale todo Dios cómo Pedro (Peter el del búnker) por su casa, pues tampoco es para ponerse a tocar palmas de emoción. Y mira que soy confiada y me fio hasta del apuntador pero es que eso más que una casa parece Neptuno en plena victoria del Atlético...
Punto 3: el baño, que sería el único rincón dónde poder tener un poco de intimidad, no tiene luz. Detalle que no parece demasiado importante a simple vista pero que unido a los anteriores va cogiendo fuerza y no veas tú si coge.

Después de todo este panorama, habiendo pasado el día entero allí y tras varios intentos fallidos de escapada, en un arranque de sinceridad e intentando que no resulte una ofensa, consigo marchar. El resultado final son unas cabinas en la playa, con habitación privada y ventana con vistas al mar por el maravilloso precio de 10$ la noche. Vuelvo a dormir escuchando el sonido del mar, algo que me resulta mágico. Y es aquí, en este punto, dónde vuelvo a respirar...


No obstante, ese buen rollo y ese "no importa, todo está bien" hace que mi rasta me haga partícipe de su mundo y filosofía rastafari dejándome entrar en su vida pero durmiendo tranquilita en mi cabina, lo cuál es algo maravilloso :)
Y aunque al principio me sentía algo incómoda, ya que ese mundo poco o nada tiene que ver con el mío, me ha encantado tener la oportunidad de vivirlo un par de días, conocerlo, aprenderlo y sentirlo tan de cerca.

Otra foma de pensar.
Otra forma de sentir.
Otra manera de vivir. 
Otra filosofía.
Otro estilo.
Otro mundo.

Creo que lo que empezó un poco torcido me ha dado la mejor oportunidad que se puede tener de vivir el Montezuma desde ese lado bohemio-hippie. Y me encanta! He conocido gente que nada tiene que ver conmigo pero que es maravillosa, que se han portado conmigo fenomenal, ofreciéndome todo y haciéndome partícipe de su mundo cómo si fuera una más. 


Muchas gracias rastafari!